15 may 2008

Relaciones extrañas - 3ª miniparte

Muy convencida cogió el móvil y se lo acercó a la oreja intentando simular que mantenía una conversación con alguien.

Él necesitaba ir al servicio pero no creyó necesario cargar ni con su abrigo ni con el bolso de su amiga; total, iba a ser solo un minuto…

Cuando terminó, se acercó a la barra para preguntarle al camarero si había visto si su amiga había vuelto a entrar en el bar; ¡ya no estaban ni su abrigo ni el bolso ella!

El camarero le dijo que no, que la había visto salir con el móvil en la mano hacía un rato, pero nada más, y se dio la media vuelta para entrar en la cocina.

Preocupado hasta la médula, empezó a ponerse nervioso; ¡alguien le había robado!

Con las mismas, aprovechando que en la barra no se encontraba ningún responsable del local, lo atravesó de punta a punta; la salida más cercana de las dos que tenía el bar estaba cerrada.

Cuando ya estaba “fuera de peligro” dio la vuelta a la manzana; era allí donde había quedado con su amiga, y la vio sentada en un banco con su abrigo y también su bolso. ¡No se explicaba como podía ser posible!

Se acercó a ella y le preguntó:

-¿Cómo es que tienes tú mi abrigo y tu bolso? Si cuando saliste del bar era yo el responsable de ellos…

-Si, pero en vez de dirigirme rápidamente hasta aquí, me quedé esperando cerca de una de las ventanas del bar con el móvil todavía en la oreja. Al ver que te levantaste sin preocuparte del bolso y de tu abrigo decidí “camuflarme” entre un grupo bastante grande de gente que se disponía a entrar en el bar, y así poder coger las cosas en un movimiento rápido para evitar que me viera algún camarero.

-¡Aaaah! Vale, ya entiendo todo. Pensé que nos habían robado y venía dispuesto a contártelo. Ya me imaginaba en la comisaría poniendo una denuncia de robo… ¡Uff, qué alivio!

-Jajaja. No te preocupes, después de todo, parece que la cosa nos ha salido bien, ¿no?


To be continued... ?????

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